Para mi amiga la muerte:
Un vacio, una lagrima, una despedida...
En eso se resumía mi vida, el se fue, yo me quede él no lo supo nunca y yo cargare con ello durante algún tiempo. Se fue sin decir nada, solo se esfumo como le fuego de una vela que se apaga y lo único que deja es humo, así es, el humo son mis recuerdos los cuales se vas perdiendo como las hojas de los arboles en otoño
Siempre supe que se iría pero nunca pensé que lo haría tan pronto ¿Quizá encontró a alguien más? ¿Quizá su corazón de dueño cambio?, bueno es estúpido mencionar eso porque ya sé que no fue por eso, no lo sé, pero se fue pensé que podría afrontar este momento con madurez, creí que lo podría aceptar sin llorar, pero no lo hice, me falle otra vez, soy débil; ¿pero que se le puede hacer?
Recuerdo la primera vez que me miro a los ojos, recuerdo que decían tantas cosas y a la vez no decían nada, recuerdo la primera vez que sonrió junto a mí, recuerdo que algunas veces era cruel pero me hacía ver la realidad.
Pero amiga muerte debo serte sincera; aunque siempre te quise y aprecie hubo un momento en el que te odie, por quitármelo pero supe que solo lo hacías por su bien y el mío; no sé si agradecerte o maldecirte estoy confusa me siento perdida en este turbio mar de oscuridad.
Aunque te odio un poco porque por ti he perdido lo que nos caracteriza como seres humanos, perdí lo más valioso para una mujer, perdí el amor, perdí la ilusión de amar, no quiero ser amada, no en esta vida, no sin él y ahora mis sueño se cumple porque amiga muerte, ya te veo en el umbral de mi cuarto en esta noche de luna llena y hojas de otoño estaré junto al que me quitaste
Gracias por matarme

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